Prescripción de alimentos
La Cámara de Apelaciones del Noroeste del Chubut revocó la sentencia de primera instancia que había hecho lugar a la excepción de prescripción opuesta por el alimentante, aplicando el plazo bienal del art. 2562 inc. c) del Código Civil y Comercial de la Nación a una deuda alimentaria cuya liquidación había sido aprobada por sentencia firme.
El tribunal abordó el alcance del instituto de la prescripción en materia alimentaria, realizando una distinción central según la fuente de la obligación.
Cuando existe sentencia firme o convenio homologado con liquidación aprobada
La Cámara sostuvo que, si bien la obligación alimentaria tiene naturaleza periódica (art. 542 CCCN), esa característica se ve modificada cuando existe una sentencia judicial que aprueba la liquidación de la deuda, produciéndose la consolidación definitiva del crédito.
En estos supuestos:
- ya no se ejecutan cuotas periódicas autónomas,
- sino un título ejecutivo judicial que fija una suma líquida y exigible,
- por lo que no resulta aplicable el plazo especial de dos años del art. 2562 inc. c) CCCN.
En consecuencia, corresponde aplicar el plazo general de prescripción de cinco (5) años previsto en el art. 2560 CCCN, computado desde la sentencia que aprueba la liquidación.
Cuando no existe convenio homologado ni sentencia judicial
El fallo aclara que el plazo bienal del art. 2562 inc. c) CCCN resulta aplicable cuando la obligación alimentaria conserva plenamente su carácter de prestación periódica, es decir:
- cuando la cuota surge de un convenio no homologado, o
- cuando no existe una decisión judicial que consolide la deuda.
En tales supuestos:
- cada cuota alimentaria constituye una obligación autónoma e independiente,
- y la prescripción opera a los dos (2) años desde la exigibilidad de cada prestación.